Archivo | noviembre 2017

Carboncillo y Grafito

Buenas amigos.

Hoy os voy a hablar brevemente sobre dos medios muy usados en dibujo —no confundir con pintura—, el carboncillo y grafito. Ambos son materiales usados desde hace muchos años para técnicas de pintura en seco, es decir, no se usan ni agua ni aceites.

El carboncillo es uno de los medios más antiguos que existen, y su composición es tan sencilla como un trozo de madera quemada, que puede ser de sauce o abedul. Sí amigos, el carboncillo es un palo quemado, aunque un poco más elaborado en su proceso de fabricación. La técnica usada para este material es muy característica, nos da un negro muy intenso y profundo y se presta con facilidad al difuminado. Junto con el carboncillo es muy común usar difuminos para manchas de grises, aunque los más puristas usan directamente sus dedos. Después de una sesión de carboncillo tendremos nuestras manos negras debido a la cantidad de material que suelta la barra de carbón, por lo que debemos tener mucho cuidado de no manchar las distintas partes de la obra. Es un medio delicado y muy blando, pero nos proporciona un contraste entre luces y sombras fuerte y gracias a que se trata de una barra de carbón, podemos usar toda su superficie para dibujar cubriendo mucho espacio de un trazo. Es fácil sacar las luces con una goma blanda. Se puede adquirir en diferentes grosores para poder trabajar con más detalle o menos.

carboncillo

Barra de carboncillo en diferentes grosores

El grafito es otro de los materiales más usado en el dibujo, probablemente mucho más usado que cualquier otro medio seco ya que no sólo se usa para el dibujo, sino para la escritura. El grafito es una forma de carbono compacto producido por la mezcla de grafito en polvo, arcilla y agua, y todo ello cubierto de madera blanda —aunque también se puede encontrar en forma de barra como el carboncillo—. ¡Es el lapicero de toa lo vida, vamos! El tono que deja el grafito es más agrisado que el carboncillo, por lo que el negro no es tan intenso pero nos permite un degradado entre tonos mucho más suave. A diferencia del carbón, los lápices de grafito pueden ser más o menos oscuros en su trazo dependiendo de la cantidad de grafito que lleve la mezcla, es decir, cuanto más grafito más negro será el tono. Esta intensidad se mide en números y letras, siendo el H el más duro o gris y el B el más blando o negro. Esta escala suele ir desde el 9H hasta el 9B (8H,7H,6H…6B,7B,etc). La técnica del grafito difiere del carboncillo ya que el tono de su color y el modo en el que mancha es diferente. Este no es un artículo de la técnica utilizada en cada medio, por lo que no hablaré en detalle de ellas.

grafito

Lápices de grafito en varias medidas: 4B y 8B

Como podemos apreciar en el boceto de abajo, el carboncillo es mucho más intenso en el negro que el grafito, pero el segundo permite unos degradados más suaves y uniformes.

carboncillo y grafito

Diferencias entre carboncillo y grafito

Aquí vemos un dibujo hecho con ambas técnicas.

Feidu, la diosa loba

Feidu, la diosa loba

Y ya sabéis ¡ilustro luego existo!