Archivo | octubre 2014

Hacking

Saludos amigos.

En otras ocasiones he comentado que actualmente soy usuario de Macintosh desde hace unos dos años y la verdad es que hace poco Apple ha hecho algo que me ha decepcionado. Soy poseedor de un Mac mini del 2012 y un Macbook air del 2014 y todavía cabía la esperanza de que con los modelos mini uno mismo podía actualizar la memoria Ram o el disco duro, a diferencia de los iMac, que desde el modelo del año pasado sólo se puede cambiar la memoria al modelo de 27 pulgada. En el caso de los portátiles,la Ram va soldada, así que si lo quieres actualizar prepara la cartera para llevárselo al servicio técnico. Sin embargo, acaban de sacar un modelo actualizado, si se puede llamar así a semejante cosa, de la serie mini en el que las memorias están soldadas. ¿Qué es lo que pretende Apple? pues ha conseguido que un usuario más haya decidido no volver a comprar un ordenador suyo (decisión que los de Apple se la pasan por el forro), que bastante caros son ya como para que encima te tengas que dejar el sueldo en actualizarlos porque se les ha puesto por las narices que no eres digno de hacerlo por ti mismo y te tienen que seguir sangrando. Y como  sólo hay un primer amor, me vuelvo a GNU/linux.

El motivo de usar productos Mac era porque no había probado uno y sabía que su OS X era un UNIX, concretamente un kernel basado en BSD, con el que Steve Jobs tuvo la cara dura de aprovecharse de la licencia de su código para crear el NextStep y cerrar el código para comercializarlo. Pero aún así decidí probar. Primero me hice con un iMac del 2010 y después el Mac mini, quedé encantado con lo bien que funcionan estas máquinas, estables, simples, aunque después de ver lo caro que me estaba suponiendo actualizarlas y con la salida de la nueva serie de Mac mini (y de la política de Apple en general) he decidido volver a mi amado y odiado GNU/linux (lo de amado y odiado es una broma que espero que los que séis usuarios lo entendáis), concretamente a Kubuntu, ya que el escritorio KDE siempre es el que más me ha gustado. Lo gracioso es que lo estoy usando en la misma Mac mini y que paso a explicar como lo he hecho.

Todos saben lo cerrados y peculiares que son los de Apple cuando se trata de sus productos. Son tan majos que sus máquinas hasta hace poco tenían una arquitectura distinta a PC (PowerPC), pero desde que montaron chips Intel sus procesadores implementan arquitectura x86, por lo que el firmware de arranque ahora es distinto y compatible con Windows, y por supuesto GNU/Linux, por lo que es posible instalarlos en una máquina Mac; y eso es lo que he hecho.

En el Mac mini tenía un disco duro SSD de 128 Gb con el SO instalado allí. Creé una partición vacía con la herramienta de “utilidad de disco”, dejando espacio en el disco duro para la distro Linux. Esto lo podemos hacer seleccionando nuestro disco y yendo a “Partición” y allí selecionar 2 particiones y a la que creamos decirle que sea sin formato o MSDOS (mrb). Para que Mac pueda arrancar desde una unidad USB bootable, donde ya tenía grabada Kubuntu, es necesario instalar un programa llamado http://refit.sourceforge.net/, el cual nos permite que después encender del Mac podamos elegir la unidad de arranque (aunque después descubrí que también se puede hacer presionando la tecla Opción o Alt mientras inicia el Mac sin necesidad de instalar el rEFit). Nos aparecerán dos iconos, una manzana y el pingüino Tux, seleccionamos el pingüino y comenzará la LiveCD o la netinstall ,según hayamos elegido para grabar en el USB.

REFIt algo así…

La instalación de Kubuntu se hace como siempre, seleccionando la partición vacía para crear la partición / y la swap (puede que os pida crear una para la bios). ¡Es muy importante que no grabéis encima de las particiones de HFS+ de mac! y continuamos con la instalación normal. El Grub se debe instalar en la partición de GNU/linux y ¡listo! ya tenemos nuestra distro instalada en el mismo disco que OS X. Cada vez que encendamos la máquina nos saldrá el menú de antes y podremos elegir el SO  que queramos.

Pero yo no me he conformado con eso porque quería tener todo el SSD sólo para Kubuntu y no una parte, así que decidí instalar el linux en el disco completo y el OS X en el disco de 500Gbytes que me venía de serie. Volví a instalar cada sistema operativo en su disco, pero cuando tuve que instalar Kubuntu, en vez de elegir el disco de Mac, seleccioné el disco duro SSD que lo tenía conectado al Mac mini como disco duro externo USB 3.0 y allí lo instalé. Y todo me funcionaba de maravilla, pero evidentemente el disco SSD no iba todo lo rápido que debía al estar conectado por USB al mac en vez de SATA III, así que desmonté el disco duro del OS X y puse el del SSD y el del OS X lo puse como unidad externa. En este enlace podéis ver como se cambia el disco duro de un Mac mini. http://www.youtube.com/watch?v=Nkbekb8yKhc Pues después de todo este viaje del héroe el Mac mini me arranca sin ningún disco con OS X, así que ahora lo estoy usando exclusivamente con GNU/linux, por lo que puedo disfrutar del software libre al 100%

Me he instalado varios programas para diseño e ilustración, concretamente Gimp, Krita e Inkscape y todos funcionan perfectamente con mi tableta Wacom (la distro ya te instala los controladores libres para las tabletas).

Haking

Ilustración creada con los programas que arriba os he mencionado. ¡Happy Hacking!

Y ya sabéis, ¡ilustro luego existo!

El último samurai.

Saludos amigos.

Sé que hace tiempo que no subo nada al blog, pero ando liado y con poco material para poder colgarlo, but I´m back!!!

Esta vez se trata de unas ilustraciones sobre samurai, a ver si los reconocéis 🙂 Los he realizado con Photoshop aunque espero poder aprender algún programa de Vectorizado porque creo que para este tipo de trabajos es mejor que con mapa de bits.

El último samurai

El último samurai2

 

Tengo pensado hacer otras versiones más artísticas, con pinceles a modo de óleo pero en digital, a ver que tal quedan. Hablando de óleos, estuve probando los óleos miscibles en agua y la verdad es que no están mal, a pesar de tener un tacto algo distinto al tradicional, sería como una mezcla entre el acrílico y el convencional. Se agradece que no huela más mi estudio a aguarrás ni disolvente, que la verdad no me gusta nada y es una de las razones por las que me decidí a probar los de agua. Espero que disfrutéis de estas nuevas ilustraciones. Para cualquier encargo ya sabéis que podéis poneros en contacto a la dirección de correo de “contacto”.

Y ya sabéis ¡ilustro luego existo!